Elige un lugar público y luminoso
Una cafetería, un paseo o un evento parroquial: un sitio público y concurrido pone a cada uno cómodo y seguro. Avisa a un allegado de la hora y el lugar: es simple sabiduría.
Sé tú mismo, con autenticidad
No hace falta interpretar un papel. Habla con naturalidad de tu fe, tus pasiones y tus proyectos, y escucha al otro con atención. La sinceridad crea mucho más vínculo que una imagen perfecta.
Avanza sin precipitarte
Una primera cita sirve para conocerse, no para decidirlo todo. Deja que la confianza crezca con el tiempo, en el respeto mutuo, y confía tu camino a la oración. Lo esencial es edificar sobre lo verdadero.